Resumen
Aunque suele quedarse corta, porque la carga semántica de las palabras sufre una evolución constante, la etimología nos permite hurgar en sus raíces para conocer qué las originó y qué relación tienen con su significado original y con el usualmente ampliado actual.
En el caso del término democracia, que en griego clásico se podía traducir como “poder del pueblo o de la población”, el correr del tiempo se ha encargado de llevarlo por derroteros muchas veces impredecibles; incluso, las tiranías más inhumanas han hablado de “democracia popular”, y se han apropiado de un concepto y lo han convertido en algo que nada tiene que ver con el poder de la mayoría, porque ese es detentado por la camarilla de un partido o, aunque suene insólito, por una sola persona.
