Resumen
En enero de 2021, una mujer de 62 años acudió a consulta quejándose de una «alergia» en el antebrazo. Había tomado 6 mg semanales de ivermectina genérica (IVM) como profilaxis contra la COVID-19 durante las dos semanas previas a la aparición de la erupción. Interrumpió el tratamiento y mejoró, pero los síntomas reaparecieron tras reanudar la IVM (A). En la exploración, se observó una placa eritematosacianada de 4 cm de diámetro. Se produjo una mejoría tras el tratamiento con prednisolona oral y betametasona tópica (B y C). La paciente había presentado una erupción relacionada con el paracetamol en la lengua algunos años antes. Los médicos deben estar al tanto de la erupción fija por medicamentos inducida por la ivermectina, ya que este fármaco se está utilizando ampliamente durante la pandemia de COVID-19.

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